Imprimir esta página

20 de octubre, Día Mundial de la Osteoporosis

20 Octubre, 2017

Hoy 20 de octubre, se celebra desde hace años el Día Mundial de la Osteoporosis con el objetivo de crear conciencia acerca de la prevención, diagnóstico y tratamiento de esta enfermedad que afecta los huesos. Este año se celebra bajo el lema«Quiere a tus huesos. Protege tu futuro», propuesto por laFundación Internacional de Osteoporosis (IOF)

La elección de este tema no es casual pues si bien la osteoporosis es una enfermedad metabólica que se manifiesta en las personas mayores, a las que condiciona gravemente la pérdida calidad y el riesgo de la vida, es fruto de múltiples factores que tiene su origen en la infancia y la adolescencia.

La merma en el contenido óseo y el deterioro de la arquitectura íntima y del grosor del hueso que la caracteriza da lugar a un hueso frágil y quebradizo y a la aparición de fracturas por fragilidad. Este deterioro es posible prevenirlo, hasta la década de los 30 años nuestro organismo experimenta un proceso de crecimiento y maduración en el que los huesos no solo crecen sino que se fortalecen para ello es preciso una buena alimentación, realizar actividad física preferiblemente al aire libre y tomar el sol. Además es preciso evitar hábitos de vida nocivos y tóxicos (tabaco, alcohol, etc) A partir de esa edad la velocidad que tiene el cuerpo para sustituir el hueso es más lenta y se destruye más que se construye por lo que es muy importante alcanzar unos niveles elevados de masa ósea durante el crecimiento.

Por esta razón las acciones preventivas deben empezar en la infancia y continuar durante toda la vida. Es preciso garantizar el fortalecimiento óseo en edades tempranas, de esta manera el riesgo de padecer osteoporosis en la adultez se reduce un 50%, y reforzarlos después de los 50 años. La prevención se ha de cimentar en cuatro pilares fundamentales:

  1. 1.Tomar el sol (principal fuente de vitamina D). La deficiencia de vitamina D está en la base de la disminución de la mineralización ósea en la osteoporosis, el raquitismo o la osteomalacia. El déficit de vitamina D multiplica por 7 el riesgo de sufrir fracturas óseas.Una exposición diaria al sol de 10-15 minutos al aire libre aunque el día esté nublado (exposición que debe ser algo mayor en personas de piel oscura, de edades avanzadas u obesas), ayuda a mejorar los niveles de vitamina D necesarios para la prevención de enfermedades óseas (el solpuede aportar entre el 88% y el 100% de las necesidades diarias de vitamina D). La mejora de los niveles de vitamina D contribuye auna reducción de hasta un 20% las posibilidades que tienen las personas mayores de 65 años de sufrir fracturas osteoporóticas y en elcaso de la cadera, la muñeca, el antebrazo y la columna, hasta un 37% y reduce en un 19% el riesgo de sufrir caídas ya que mejora la función y coordinación muscular.

La cantidad de sol a la que se debe exponer un adulto es aquella que provoca un mínimo color rosado en la piel, lo que resulta un incremento de los niveles de vitamina D comparable a la ingesta de 10.000 a 25.000 unidades deésta.

  1. 2.Hacer ejercicio continuado. Es imprescindible en la infancia y menopausia. El ejercicio disminuye un 25% el riesgo decaídas en los pacientes con osteoporosis. Un entrenamiento progresivo de fuerza mantiene o aumenta la masa ósea.Los ejercicios de bajo impacto, como caminar, ofrecen poco efecto protector de los huesos, si loscomparamos con el ejercicio aeróbico intensivo o el entrenamiento de resistencia. El entrenamiento dirigido alfortalecimiento de los músculos, una reeducación del equilibrio y un plan de actividad física (caminar) reduce el número de caídas enun año, así como el número de lesiones por dicha caída. Además, el propio ejercicio físico sirve para mejorar el equilibrio y la fuerzamuscular, especialmente en las personas mayores que viven solas.Uno de los ejercicios que mejoran la densidad mineral ósea, la forma física, el equilibrio, y que puede reducir hasta en un 40% el riesgode caídas de los pacientes con osteoporosis es el Tai Chi.
  2. 3.Dieta variada y adecuada en la que estén presentes el calcio (lácteos, frutas, verduras de hoja verde, etc), la vitamina D (pescado graso, lácteos, etc) y sobre todo las proteínas, sin ellas no se puede construir un hueso resistente. En este sentido, el patrón de la dieta mediterránea cumple ampliamente con las expectativas y ha demostrado tener un papel preventivo en la aparición de osteoporosis.
  3. 4.Evitar las caídas. Es fundamental prevenir las caídas yevitar situaciones de riesgo (alfombras, cables en el suelo, medicaciones que disminuyan los reflejos, etc) y de sobrecarga excesiva de columna o movimientos y ejercicios bruscos, que son la base de la prevención de fracturas.

Pero no basta, es esencial reducir la pérdida de hueso. No debemos fumar, no sobrepasar los 3 cafés diarios, no abusar del alcohol ni de las bebidas gaseosas y de cola, etc.

Cuando el paciente ha sufrido una fractura osteoporótica, y especialmente de cadera, es preceptivo establecer un tratamiento con fármacos que frene e incluso invierta el proceso de deterioro óseo. Aunque disponemos de magníficos fármacos capaces de frenar y formar hueso es esencial tomar medidas para el mantenimiento de unas cifras adecuadas de proteínas y de vitamina D en sangre siendo necesario suplementar la dieta normal.

Es mucho el camino recorrido hasta ahora pero es más el que falta por recorrer. Solo el 18% de las personas que sufren osteoporosis están diagnosticadas y el 80% de las mujeres afectadas no son conscientes de estar en riesgo de padecerla, pero lo más transcendental es que sólo el 10% de las mujeres con osteoporosis reciben tratamiento y sólo la mitad de los facultativos atribuye la osteoporosis como causa de fractura y ofrece la terapia más adecuada.

La Sociedad Andaluza de Traumatología y Ortopedia (SATO) está comprometida con la mejora de salud de los andaluces, en el tratamiento adecuado de las fracturas osteoporóticas y en la prevención de nuevas fracturas. No solo se hace eco de las campañas de promoción de la salud sino que las apoya y facilita, no olvidemos queel traumatólogo desempeña un papel relevante en la labor de detección y prevención de las fracturas, tal como reconoce la Organización Mundial de la Salud. Las dificultades con las que se encuentra a la hora de reparar las roturas de un hueso débil y la fragilidad de los pacientes de edad avanzada fracturados le hacen perfecto conocedor del problema.

Desde nuestra Sociedad reiteramos la necesidad de impulsar campañas de sensibilización, fomentar la prevención de fracturas. Instamos a las autoridades sanitarias y a los responsables de unidades de gestión clínica implicadas en el tratamiento de las fracturas osteoporóticas que consideren la creación de Unidades Multidisciplinares de Ortogeriatría. Los resultados en salud obtenidos por las unidades ya estructuradas de este modo en Andalucía avalan su creación, realmenteel tratamiento de las fracturas osteoporóticas es un episodio quirúrgico en el contexto de un proceso médico. La labor coordinada de enfermeros, trabajadores sociales, rehabilitadores, fisioterapeutas, geriatras, anestesistas, trabajadores sociales, etc. contribuye eficazmente a la atención de estos pacientes y a la reducción de sus complicaciones.

Manuel Mesa Ramos
Presidente de la Fundación SATO

Las cookies nos permiten ofrecer nuestros servicios. Al utilizar nuestros servicios, aceptas el uso que hacemos de las cookies.